Cómo funciona la fiscalidad para propietarios de inmuebles en alquiler

La fiscalidad para propietarios de inmuebles en alquiler en España se gestiona a través de la declaración de la renta (IRPF). No tributas por el ingreso bruto total, sino por el rendimiento neto, que se obtiene restando todos los gastos deducibles a los ingresos del alquiler. A este resultado, se le aplica una reducción general del 50% antes de que se sume al resto de tus rentas para calcular el impuesto final.



Entender la fiscalidad para propietarios de inmuebles en alquiler es fundamental para asegurar la rentabilidad de tu inversión. Una gestión fiscal inteligente te permite reducir legalmente la cantidad de impuestos a pagar, aprovechando todas las deducciones que la ley pone a tu disposición. El proceso es más sencillo de lo que parece y se basa en un concepto clave: el rendimiento neto.

La Fórmula Mágica: Rendimiento Neto = Ingresos – Gastos

Para Hacienda, lo importante no es cuánto ingresas, sino cuánto ganas realmente. Por eso, te permite restar de tus ingresos todos los gastos necesarios para mantener la propiedad y generar esa renta.

1. Ingresos Íntegros

Es la suma de todas las mensualidades de alquiler que has cobrado durante el año.

2. Gastos Deducibles

Aquí está la clave para optimizar tu declaración de la renta por el alquiler. Puedes deducir una larga lista de gastos, siempre que tengas las facturas o recibos correspondientes:

  • Financiación: Los intereses de la hipoteca y otros gastos del préstamo.
  • Tributos: El IBI, la tasa de basuras, etc.
  • Comunidad: Los gastos de la comunidad de propietarios.
  • Conservación y Reparación: Gastos para mantener el piso en buen estado (pintura, reparaciones de fontanería, etc.). No se incluyen las mejoras, que se amortizan.
  • Seguros: El seguro de hogar o el de impago de alquiler.
  • Gestión: Los honorarios de la agencia o gestoría inmobiliaria.
  • Amortización del Inmueble: El gasto deducible más importante. Puedes deducir el 3% del valor de la construcción (el valor más alto entre el de compra y el catastral).
  • Amortización de Bienes Muebles: También puedes deducir el mobiliario y los electrodomésticos, generalmente a un ritmo del 10% anual.

3. La Reducción del 50%: El Gran Beneficio Fiscal

Una vez que has calculado el rendimiento neto (Ingresos – Gastos), Hacienda te otorga un beneficio adicional si la vivienda se destina a la residencia habitual del inquilino. Sobre ese rendimiento neto, se aplica una reducción general del 50% (para contratos firmados desde el 26 de mayo de 2023).

Esto significa que, en la práctica, solo la mitad de tu beneficio real se incorpora a tu base imponible para el cálculo de impuestos.

Ejemplo Práctico

Alquilas un piso por 900 €/mes y tienes los siguientes gastos anuales:

  1. Ingresos Anuales: 900 € x 12 = 10.800 €
  2. Gastos Anuales Deducibles:
    • Intereses hipoteca: 1.200 €
    • IBI: 350 €
    • Comunidad: 720 € (60 €/mes)
    • Seguro: 250 €
    • Amortización inmueble: 2.100 €
    • Total Gastos: 1.200 + 350 + 720 + 250 + 2.100 = 4.620 €
  3. Rendimiento Neto:
    • 10.800 € - 4.620 € = 6.180 €
  4. Aplicación de la Reducción del 50%:
    • 6.180 € x 50% = 3.090 €
  5. Rendimiento a Declarar en el IRPF:
    • 6.180 € - 3.090 € = 3.090 €

De los 10.800 € que has ingresado, solo tendrás que añadir 3.090 € a tu base imponible del IRPF. Una gestión fiscal adecuada es, sin duda, una de las mejores formas de aumentar la rentabilidad de tu inversión.

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